Hacia una Nicaragua más próspera y justa

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Nicaragua tiene gran potencial económico y en los últimos 20 años hemos crecido a una tasa promedio anual del 3.8%. Sin embargo, este crecimiento, aunque alto, no ha sido suficiente para revertir el desplome de la economía durante la década de los 80 y responder a las necesidades de la población.

Nuestro ingreso anual por habitante es de 1,240 dólares, menos del 30 % del promedio del resto de Centroamérica. Por su parte, el 42% de los nicaragüenses son pobres, lo que es inaceptable y limita nuestra capacidad de desarrollo.

En la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, creemos que todos los nicaragüenses debemos ponernos de acuerdo y trabajar unidos para superar esta situación y tener una patria más próspera y justa. Para ello Funides propone:

Fortalecer el Estado de Derecho y la institucionalidad del país. Nuestras instituciones son débiles y hay que mejorarlas; los países que tienen buenas instituciones tienen más bienestar.

Mejorar el sistema educativo público. La educación es clave para el bienestar individual y la productividad de los países. Debemos mejorar la calidad de nuestra educación básica.

Mejorar la competitividad del país con mejor infraestructura; menos trabas burocráticas; menores costos de energía; un sistema tributario más eficiente y equitativo; y más competencia en los mercados.

Aumentar el acceso al crédito de mediano plazo, particularmente de los pequeños y medianos empresarios y productores, garantizando, entre otros, seguridad en los derechos de propiedad.

Capitalizar a los más pobres para que se beneficien más del crecimiento y aporten más al mismo. En Nicaragua, el impacto del crecimiento en la reducción de la pobreza ha sido menor que en el resto de América Latina.

Necesitamos que los pobres tengan mejor acceso a educación y salud básica, crédito, insumos, caminos, entre otros, para que tengan igualdad de oportunidades.

Consolidar la estabilidad macroeconómica, la que es esencial para generar confianza, incentivar la inversión privada y proteger a los pobres de la inflación.

En Funides creemos que la ejecución integral y continua de estas políticas, independiente de los cambios de gobierno, aumentaría la inversión y productividad del país, y por ende, nuestro crecimiento. Nuestra visión es que Nicaragua crezca en los próximos años a una tasa promedio anual del 7%, lo que generaría más de 80,000 empleos anuales, y en 13 años duplicaría nuestro ingreso por habitante y reduciría la pobreza a la mitad.

Además de sus beneficios económicos y sociales, estas políticas también contribuirían a consolidar nuestra democracia. Tener instituciones sólidas es bueno no solo para el crecimiento, sino también para la democracia y la seguridad ciudadana.

Por su parte, más educación y menos pobreza conllevan a una democracia más representativa y a que los políticos respondan mejor a las necesidades de los ciudadanos.

En fin, se genera un círculo virtuoso entre crecimiento, reducción de la pobreza y democracia.

* El autor es economista y Director Ejecutivo de Funides.

Artículo publicado en:

http://www.elnuevodiario.com.ni/economia/258322-hacia-nicaragua-mas-prospera-justa