Alto riesgo es castigo al país

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Nicaragua sigue en la cola en materia de riesgo país en Centroamérica. Expertos explican el impacto que esto tiene en la economía.

Wendy Álvarez Hidalgo

Es capaz de sacar del subdesarrollo económico a un país. Es fórmula perfecta para atraer la mirada de los inversionistas más codiciados en el mundo. Crea empleos con calidad humana, con alto poder adquisitivo. Coloca en la cima de la economía mundial a un país y saca a millones de la pobreza. Y aunque es intangible y tiene una alta dosis subjetiva, es casi la Biblia en manos de un inversor al momento de decidir si se queda o no en una nación. Se trata del riesgo país.

Premia o castiga. No importa que un país tenga una atractiva posición geográfica, su política de incentivos excede en beneficios a otras naciones, o su desempeño macroeconómico sea impecable, lo cierto es que si el riesgo país negativo el costo que debe pagar una nación es mayor en detrimento de su propio desarrollo social.

Tal es su importancia, que según economistas y expertos en este tema, un inversionista es capaz de renunciar a invertir en un país, donde quizás le ofrezcan exoneraciones indefinidas, si este indicador es alto y está deteriorado.

Pero ¿qué es el riesgo país? ¿cómo y quién lo mide? ¿cómo anda Nicaragua? En palabras del economista René Vallecillo el riesgo país “es un parámetro que busca definir si las reglas del juego político, económico y social de un país son predecibles. Esto quiere decir que si es estable, si es claro, si es transparente y que no va a haber sorpresa para un inversionista”.

Este indicador pasa por la independencia del poder judicial, estabilidad política y el control de la inflación y sistema monetario. “La inversión es nerviosa, si percibe que no hay estabilidad política, seguridad jurídica, si no funcionan las instituciones, si no hay separación de poderes, si no hay estabilidad económica y social, eso ocasiona que no se invierta en el país y no hay una alta rentabilidad”, sostiene Vallecillo.

Un ejemplo que describe el costo que paga una nación por un alto riesgo país, es por ejemplo, cuando el Estado vende una concesión a un inversionista de explotación de un determinado recurso (extracción de oro, sería un caso). El inversionista exige al país un alto nivel de rentabilidad en su inversión, lo que se significa que el Estado recibe menos ingresos monetarios para asegurarle al inversor el retorno de su capital.

“El tipo de inversión que viene a países con alto riesgo país es aquella que tiene un alto nivel de rentabilidad, es decir la especulativa y no la inversión que llega para quedarse”, sostiene el experto.

FACTORES CLAVES

Luis Alaniz, economista principal de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), va más allá en sus explicaciones, pero vinculado estrechamente con lo económico. En su análisis, Alaniz dice que hay tres factores que miden el riesgo país: el primero con la posibilidad de que un gobierno no cumpla con los pagos de deuda por razones económicas, financieras, políticas y sociales.

La segunda se vincula con la probabilidad de que los agentes económicos no puedan pagar sus obligaciones debido, por ejemplo, a la escasez de divisas en un país en un momento determinado. ¿Cómo está Nicaragua en estos dos primeros indicadores? Alaniz dice: “La compañía calificadora de riesgo Moody´s, que es una de las más prestigiosas del mundo, consideraba al 11 de octubre de 2012 que los bonos del Gobierno de Nicaragua eran los mayor riesgos en Centroamérica y los de Costa Rica los de menos riesgo”.

Alaniz recuerda que el riesgo país mejora en parte en la medida que un país continúa teniendo un buen desempeño macroeconómico y, si corresponde, se culminan los procesos de condonación de la deuda externa como la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados.

“En este sentido el hecho de que Nicaragua haya requerido la condonación de gran parte de su deuda externa posiblemente ha tenido un impacto sustantivo en la valoración de su riesgo país. Una vez que Nicaragua culmine el proceso de condonación de la deuda se debería ver una mejora en su calificación, ya que Nicaragua sigue una política macroeconómica responsable y avalada por el FMI”.

Y el tercer factor, añade, se relaciona con el impacto que pueden tener en el sector empresarial los conflictos sociales y las políticas económicas de un país.

El experto aclara que “el impacto del riesgo país no depende del tipo de economía”, pero sí incide en el tipo de inversión que atrae cada país y en el comportamiento de las tasas de intereses, ambos elementos es lo que se conoce como producción.

“El riesgo país tiene mucho peso para la decisión de invertir, ya que incide en el nivel de la tasa de interés y el riesgo de la inversión”, apunta.

Este año Nicaragua ha logrado sustanciales mejorías en estudios que miden el riesgo país y la competitividad. En el informe de Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial se refleja que el país ocupa el puesto 108 en el ranking de 144 países, lo que significó un avance de siete puestos en relación con el ranking anterior (115). En este estudio también se analiza el riesgo político, económico y financiero.

Estas mejorías, sin embargo no han sido suficientes para sacar del letargo a Nicaragua. ¿Cómo está el país a nivel de istmo? Alaniz recuerda que Euromoney , (que es una de las principales revistas que analizan temas de riesgo país), también considera a Nicaragua el país con mayor riesgo país de Centroamérica encontrándonos en niveles similares a los de países como Venezuela, Bolivia y Argentina.

Honduras, Guatemala y El Salvador se encuentran en un nivel similar de riesgo país por encima de Nicaragua. Finalmente, Euromoney evalúa que Costa Rica es el país de menor riesgo país en el istmo.

Vallecillo discrepa en el hecho de que se diga que en Nicaragua hay un alto riesgo país en estos momentos. Recuerda que en materia política, que es un factor de alto peso al momento de medir el riesgo país, existe una relativa estabilidad, aunque reconoce que esta calma es incierta, pues en cualquier momento estallan crisis políticas en el país.

En lo que sí coinciden ambos expertos es en que el hecho de que el Gobierno esté logrando un buen desempeño macroeconómico ha mejorado la medición para Nicaragua de su riesgo, pero no ha sido suficiente como para sacarla de la cola en el istmo.

Una política de estabilidad económica que le ha merecido al Gobierno central elogios por parte de organismos exigentes como el Fondo Monetario Internacional (FMI).