La reducción de la pobreza y el crecimiento de la clase media en América Latina; reflexiones para Nicaragua.

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El Banco Mundial (BM) publicó la semana pasada un informe muy valioso sobre la reducción de la pobreza, el crecimiento de la clase media y la movilidad económica en América Latina y el Caribe (ALC). A continuación resumo algunos aspectos que considero relevantes para Nicaragua.

Según el  BM, ALC experimentó un proceso “extraordinario de transformación social” en la década pasada.  La pobreza disminuyó del 40% de la población en el 2000 al 30.5% en el 2010, lo que significó que 50 millones de sus habitantes salieran de la pobreza en la década.  Paralelamente la clase media aumentó del 20% de la población al 30%, también en 50 millones de habitantes.  Al  37.5% de la población la define como vulnerable (con una probabilidad mayor del 10% de caer nuevamente en la pobreza) y al restante 2% ciento como población con ingresos superiores. Si bien esta radiografía continúa mostrando una región con alta desigualdad, la situación actual es bastante mejor que hace diez años.

El informe analiza la complejidad y diversidad de los factores que están relacionados con estos cambios,  y de sus hallazgos podemos derivar propuestas de políticas para Nicaragua en línea con las que ha venido recomendando FUNIDES.

El 66 por ciento de la reducción de la pobreza en la región se debe al crecimiento económico,  y el resto a políticas que han reducido la desigualdad.

  • Los países que han incrementado los gastos en educación y salud han tenido mayor éxito en reducir la pobreza.
  • El gasto social en su conjunto, aunque esencial para proteger a los pobres, no ha sido determinante para sacarlos de la pobreza, posiblemente porque algunas veces es regresivo - beneficia más a los no pobres que a los pobres.
  • Sin embargo, los programas sociales progresivos y bien focalizados, como las transferencias condicionadas (que requieren que los padres lleven a sus hijos menores a las escuelas y centros de salud), sí han contribuido a la reducción de la pobreza.
  • Si bien la reducción de la pobreza de la década pasada refleja un alto grado de movilidad (porcentaje de la población que ha mejorado su situación económica) dentro de la misma generación, la movilidad de una generación a la siguiente (intergeneracional) sigue siendo limitada.  La educación y el nivel de ingresos de los padres todavía influyen considerablemente en los logros de sus hijos,  y en un mayor grado que en otras regiones.
  • Para cambiar esta situación, el informe destaca la importancia de mejorar la igualdad de oportunidades para los pobres, por ejemplo, mediante más y mejor educación pública, becas y préstamos que les permitan una mejor educación; y programas sociales focalizados, como las ya mencionadas transferencias condicionadas.

 ¿Dónde estamos nosotros?

Según el informe, nuestra movilidad económica dentro de la misma generación ha sido menor que la del promedio de ALC – alrededor del 20% contra 41%.

  • Los desastres naturales (sequías, huracanes, terremotos) a los que estamos expuestos, hacen mas difícil  que nuestros pobres salgan de la pobreza y más fácil que regresen a ella.  Es muy  importante mitigar estos efectos inclusive  mediante seguros colectivos contra los mismos.
  • Nuestra movilidad intergeneracional es menor que la del resto de ALC y no ha mejorado en las últimas décadas.

Mayor razón entonces para ejecutar las políticas de crecimiento pro-pobre que ha venido recomendando FUNIDES, y que están disponibles en el siguiente enlace: http://funides.com./documentos/separata_funides.pdf

 El autor es economista y Director Ejecutivo de FUNIDES.