¿Qué podemos aprender de la conferencia sobre la biodiversidad y los ecosistemas de París?

Arrecifes

Hoy 6 de mayo 2019 se presentó al mundo los resultados de la conferencia que se llevó a cabo la semana pasada en París, donde se publicó el informe que revela la pérdida de especies y ecosistemas a nivel mundial y sus autores afirman que las consecuencias de este hecho son tan devastadoras para la humanidad como el cambio climático .

¿De qué se trata exactamente el evento? – Se desarrolló la séptima sesión plenaria de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) del 29 de abril al 4 de mayo de 2019 en París. 

¿Quiénes participan en este evento? - Aparte de la UNESCO y otras organizaciones de las Naciones Unidas (Medioambiente, Agricultura y Desarrollo), participan delegados gubernamentales, científicos y otros agentes de más de 130 países. En este espacio, los gobiernos tienen la oportunidad de considerar el Informe de Evaluación Mundial sobre la Biodiversidad y los Servicios de los Ecosistemas de la IPBES y el mismo fue adoptado en la plenaria el 4 de mayo, por todos los 132 países miembros y presentado al mundo el 6 de mayo.

¿Por qué es tan importante este informe? – El informe revela que hasta un millón de especies animales y vegetales están amenazados de extinción, debido a la intensificación agropecuaria, la silvicultura, la pesca excesiva de los océanos, la contaminación en general y el cambio climático.
En palabras del sociólogo Jens Jetzkowitz, uno de los autores del informe: "No se trata de la muerte de especies individuales, sino de (…) la extinción masiva de animales y plantas. Como sabemos por la historia de la tierra, que, a través de una extinción masiva de especies, ecosistemas enteros se han derrumbado. Y (en consecuencia) (…) las sociedades humanas están esencialmente colapsando (…) ". 

Ante esta realidad, se hace evidente la urgencia de realizar un análisis profundo del estado de la biodiversidad, sobre todo porque el último informe de esa magnitud, la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, se realizó en el 2005 y desde entonces las cosas han empeorado drásticamente.

¿Por qué eso es relevante para Nicaragua? El modelo económico de Nicaragua está limitado por sus tendencias extractivitas y se caracteriza por falta de productividad e innovación . La falta de sostenibilidad del modelo se hace evidente ante la pérdida promedio de 70,000 hectáreas de bosque anualmente desde la segunda mitad del siglo XX, equivalente a una reducción del 50 por ciento de la cobertura forestal que Nicaragua tenía en 1948 . Hoy en día, casi no queda bosque primario en las regiones del Pacífico y Centro del país; por ello, ahora la conversión de bosques a tierras agropecuarias se concentra en los últimos remantes en la Costa Caribe. Datos recientes muestran que se perdieron 1,111,302 hectáreas de bosque en el país entre 2001 y 2016, de las cuales aproximadamente el 70% se perdieron en la Costa Caribe.

Hablar de crecimiento sostenible es clave para el desarrollo de los países, y es también un tema de justicia intergeneracional, porque el crecimiento a partir del agotamiento de recursos naturales se desarrolla a costa de las futuras generaciones y establece un fin al modelo de desarrollo. 

Si pensamos en el modelo de desarrollo vigente en Nicaragua, que va más allá del periodo del gobierno de turno, encontramos que el problema de las externalidades se encuentra en la mayoría de los pilares del PIB. Cada producto agropecuario exportado también es agua que se exporta; cada producto empacado que se importa deja desechos en el país que no siempre son reciclados adecuadamente; la actividad turística enfocada en la belleza escénica pocas veces compensa suficientemente la conservación de los ecosistemas. En general, pocas veces se compensa el uso de los recursos y los pasivos ambientales que se generan.

Sí queremos redefinir nuestro país, sí queremos dejarle un país habitable a nuestros hijos con suficiente agua y suelos que puedan seguir produciendo alimentos, sí queremos una economía con un crecimiento sostenido, entonces es tiempo de iniciar a transformar nuestra economía. 

Para esto, existen diversos conceptos que deben ser tomados en cuenta como la sostenibilidad; la economía verde (y su sucesor la economía azul); la economía baja en emisiones y la economía circular, entre otros. Este último, es particularmente importante para Nicaragua, porque plantea un sistema regenerativo que minimiza el uso de recursos y la producción de desechos, así como las emisiones y el desperdicio de energía al disminuir, reducir y cerrar los ciclos de energía y materiales

Probablemente ahora se pregunten ¿cómo podríamos lograr integrar estos aspectos de la economía circular en nuestro modelo económico y al mismo tiempo aumentar la productividad y la innovación? – Iniciemos desde el momento mismo del diseño de nuestros productos considerando lo que sucederá cuando cumplan con su vida útil. Por otro lado, se requiere promover el segmento de servicios de mantenimiento y reparación, porque muchos productos que son importados en la actualidad no ofrecen servicios de mantenimiento que permitan extender su vida útil. En ese sentido, también es importante facilitar la importación de repuestos reduciendo tramitologías. 

Otro aspecto que considerar es la reutilización, que actualmente está asociado a un estigma de pobreza en Nicaragua, mientras en otros países está siendo descubierto hasta por la industria de la moda. Así mismo, aunque ya existen algunos ejemplos positivos de reciclaje en el país, estamos lejos de alcanzar su potencial. Y por último debemos considerar la remanufactura y la restauración, refiriéndose el primero al desarme completo de un equipo y rearme como nuevo y el segundo se refiere a la reparación de los productos para su reutilización como por ejemplo un celular que ha sido “refurbished”. Todos estos elementos contribuyen a mayor eficiencia energética, reducen la presión sobre los recursos naturales y disminuyen la contaminación. Además, deben ir de la mano con la conservación y restauración de ecosistemas y de la biodiversidad.

Para quienes digan ahora que todo eso aplica únicamente para los países de occidente y que la plataforma de biodiversidad y ecosistemas de París no se acopla a la realidad de Nicaragua, o que sus circunstancias actuales no les permiten pensar en estas cosas trascendentales, tenemos que recordarles que, aunque no se logre ver la importancia de este tema en este momento, las consecuencias de seguir haciendo más de lo mismo serán devastadoras para las futuras generaciones.  
 

Literatura:

UNESCO (2019)

Geissdoerfer (2017) et al.: The Circular Economy – A new sustainability paradigm? en Journal of Cleaner Production. No. 143, febrero 2017

INAFOR (2008): Inventario Nacional Forestal 2007-2008

Global Forest Watch (2016)