Cómo podemos adaptarnos ante el cambio climático

None

Tenemos que cambiar ante el cambio climático (segunda parte)

Generalmente se habla del cambio climático con una visión fatalista e irremediable, dejando por fuera esa increíble capacidad que tiene la humanidad de poder convertir calamidades en oportunidades.

Como mencioné en mi artículo anterior, este año el cambio climático lo hemos visto reflejado en la presencia del fenómeno climático “El Niño” que provocó un largo y crudo verano que en el Corredor Seco se extendió hasta agosto. Posteriormente se registraron precipitaciones por encima de la norma histórica en la mayor parte del país, provocando en muchas localidades inundaciones con sus consecuentes afectaciones. Ambas realidades nos afectan en mayor o menor medida a todos, sobre todo al sector agropecuario del país, sector en el cual descansa gran parte de la economía nicaragüense.

Es importante dimensionar realmente el problema y conocer nuestras propias vulnerabilidades y potencialidades. Por ejemplo, mucho se habla erróneamente de nuestra zona seca, un corredor que abarca 40 municipios del pacífico nicaragüense, como zonas áridas y desérticas. En esta zona, que en realidad es tropical de sabana, caen aproximadamente 600 milímetros de agua al año y ciertamente es seca si se compara con otras zonas del país. En el estado mexicano de Coahuila, caen aproximadamente 200 milímetros de agua anualmente y es el segundo Estado productor de leche en México. La diferencia entre Coahuila y Nicaragua es que en el primero se guarda y se aprovecha hasta la última gota de agua.

Para adaptarnos al cambio climático requerimos asumir de manera inmediata cinco elementos previos a fin de facilitar las acciones:

  • Contar con un sistema de información moderno y accesible de manera oportuna para todos. No podemos adaptarnos a algo si no sabemos cómo va cambiando.
  •  Contar con un alto nivel de concientización a todos los niveles educativos sobre el tema del cambio climático.
  •  Evitar la duplicidad de funciones y responsabilidades y definir un rector principal del tema, que actualmente está disgregado en diferentes instancias públicas y privadas.
  •  Fortalecer la visión de administración del riesgo, con especial énfasis en el uso de tecnologías que permitan predecir eventualidades y planificar acciones concretas.
  •  Definir una política específica sobre el tema del cambio climático.

Nicaragua cuenta con una Estrategia Nacional Ambiental y del Cambio Climático y con un Plan de Acción 2010-2015. Recientemente el Gobierno Central anunció que está elaborando una nueva estrategia Ambiental y de Adaptación ante el Cambio Climático. Aplaudimos esta iniciativa, la cual consideramos una excelente oportunidad para poder atender el tema del cambio climático de la misma forma conjunta entre Gobierno, trabajadores y empresarios que han rendido resultados en otros temas.

Un plan de adaptación deberá incluir acciones específicas y concretas para cada uno de los sectores productivos del país, por ejemplo, para el caso de la ganadería se hacen evidentes acciones de cosecha de agua, ensilaje, pastos de corte y bancos de proteínas, entre otros. En tanto en la agricultura, es necesario el desarrollo de nuevas variedades resistentes a la sequía, mayor irrigación y cosecha de agua, retención de desechos, conservación de suelos y humedad, cultivos intercalados y barreras rompe vientos, por mencionar algunos.

Para potenciar el trabajo de los pequeños o medianos productores de Nicaragua, que ya enfrentan serias limitaciones para poder producir, es necesario el concurso de empresas de mayor tamaño que incentiven a sus proveedores de materia prima a ejecutar estas acciones conjuntamente. No hay que dejar por fuera el papel que pueden jugar las políticas públicas ambientales de orden general, en particular los incentivos y sanciones fiscales a las empresas que trabajan en beneficio o en contra del medio ambiente.

Si bien el cambio climático es una realidad con alto impacto en el desarrollo del país, también es una oportunidad para hacer mejor las cosas, tener mayor eficiencia y mejorar nuestras conductas y hábitos, a fin de hacer un uso responsable de los recursos, sobre todo tierra y agua.

En Nicaragua tenemos numerosos ejemplos de experiencias exitosas que está implementando el sector empresarial del país, por ejemplo: reforestación y protección de bosques y cuencas hidrográficas, reducción de emisiones de cenizas al medio ambiente, reducción de las descargas al lago de Managua, instalación de biodigestores resolviendo problemas energéticos puntuales y aprovechando desechos. Algunas empresas ya están experimentando beneficios tras la toma de decisiones e implementación de nuevas acciones. El riesgo presentado por el cambio del clima, se convirtió en una oportunidad.

Una demanda que se ha venido planteando y deseo retomar, es la creación de una instancia privada que se encargue exclusivamente del tema del Cambio Climático y la adaptación al mismo, donde converjan empresarios, academia, centros de investigación y pensamiento, organizaciones sociales y ambientales para la búsqueda de soluciones que aseguren una efectiva adaptación al cambio climático, integrando a su vez instancias de Gobierno para asegurar la coordinación público-privada que se necesita.

Desde FUNIDES hacemos un llamado a tomar conciencia de la vulnerabilidad ante el cambio climático a la vez proponemos la necesidad de incrementar la productividad de todos los factores y en los diferentes sectores para reducir nuestra vulnerabilidad no solo ante esta realidad climática, sino también ante otros choques externos e internos.

Necesitamos que todos nos juntemos en un solo propósito para mejorar las condiciones del medio ambiente. La razón fundamental se resume en la ya conocida expresión: Nadie nos va a echar la culpa por el calentamiento global, excepto nuestros hijos y nietos.

Juan Sebastián Chamorro

Director Ejecutivo de FUNIDES